Jorge Pinto

Jorge Pinto

Director General del Diario Acontecer Chiapaneco.

Trabajador sufre potente descarga eléctrica Cayó desde lo alto de un andamio

 

Enrique Vázquez Palacios, EN TIEMPO REAL.

Debatiéndose entre la vida y la muerte se encuentra internado en el Hospital Dr. Gilberto Gómez Maza, un trabajador de nombre Ramón de Jesús Torres, de aproximadamente 35 años de edad, sufriendo de graves quemaduras que le fueron causadas al recibir una potente descarga eléctrica cuando se encontraba trabajando sobre el bulevar Belisario Domínguez de esta capital.

 

De acuerdo con la versión de sus compañeros trabajadores, Ramón se hallaba sobre un andamio en una obra en construcción localizada a la altura de la 22ª. poniente del referido bulevar, cuando accidentalmente tocó unos cables de alta tensión, recibiendo una potente descarga eléctrica que lo hizo caer de una altura de varios metros.

 

El obrero sufrió de graves quemaduras en la mayor parte del cuerpo, producto de la descarga eléctrica, además de que al parecer se provocó un traumatismo craneoencefálico al golpearse contra el piso de la calle al caer desde lo alto del andamio.

 

Paramédicos de Protección Civil Municipal le prestaron los primeros auxilios y lo trasladaron de urgencia al referido nosocomio, donde quedó internado recibiendo atención médica, aunque su estado de salud se reporta como grave.

 

No hay congruencia en lo que se acuerda con la SEP y lo que se aplica en Chiapas: Delegado

                                                                                                                                       

Cosme Vázquez /ASICh

Una cosa es lo que se acuerda con la SEP y otra es lo que se aplica en algunas instancias en el estado de Chiapas, lo cual es preocupante, sostuvo el delegado de la dependencia federal en la entidad, Mario Sánchez de Cima Breton.

        

Dijo que ha sido testigo de reuniones del gobernador Manuel Velasco Coello y el secretario Aurelio Nuño donde se platica de la reforma educativa y los beneficios que puede traer para los niños, lo cual es el centro de la legislación, pero no hay congruencia en lo que se hace por parte de los funcionarios que operan.

        

El funcionario federal dijo que espera ver que haya congruencia, para que se pueda avanzar en la implementación del nuevo modelo educativo, sobre todo que estamos en un mundo globalizado donde los niños tienen que competir no solo con otros niños del país, sino con otros a nivel internacional.

        

La idea de la reforma es, precisamente, actualizar el modelo educativo, los programas de estudio, los instrumentos y apoyar a los maestros en que se capaciten, para que estemos todos a la altura de lo que México necesita, subrayó.

        

Aseguró que desde la representación de la SEP en Chiapas se ha tenido reuniones con los subsecretarios federales, a efecto que esto tenga congruencia, en tanto espera que las autoridades locales cumplan el compromiso que se tiene con el secretario Nuño de avanzar con la reforma educativa y los programas que se están implementando.

        

Indicó que esperan que muchos recursos federales que se están invirtiendo en Chiapas, se inviertan correctamente en beneficio de los niños chiapanecos.

        

 

Sostuvo que ha habido coordinación, lo único que ha pasado es que no hay congruencia en la aplicación de los programas, por lo que se están atorando procesos tan sencillos como la Cadena de Cambios. ASICh

Los mexicanos, los más expuestos a enfermedades de trabajo: OCDE

•De acuerdo a los últimos estudios, laborar más de 11 horas diarias y 55 a la semana provoca depresión, posibles infartos y más enfermedades de riesgo

 

EN TIEMPO REAL.

CIUDAD DE MÉXICO.- Si una persona labora 11 horas al día, es dos veces más propensa a padecer depresión, y si lo hace durante 55 a la semana, su riesgo de sufrir un infarto es un 33 por ciento mayor, datos preocupantes si se considera que México —según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos )— es el país miembro donde se trabaja más al año (dos mil 246 horas) y donde las personas se retiran a la edad más avanzada (73 años, en una nación cuyo promedio de vida es de 75), expone Rodolfo Nava Hernández, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

 

Parte de este problema se debe a que quienes organizan estos esquemas son los patrones y lo hacen con pocos acotamientos por parte de la autoridad. Ellos establecen los horarios de entrada y salida, salarios, niveles jerárquicos en las empresas y hasta las obligaciones de cada quien, al tiempo que entorpecen y frenan cualquier intento de impulsar mejoras en este ámbito, añade.

 

La mayoría de las legislaciones mundiales estipulan que una persona debería laborar 40 horas a la semana como máximo, pero la nuestra establece 48 (sin contar tiempos extras), lo cual llega a generar afectaciones a nivel orgánico, psicológico e incluso social, pues el trabajo excesivo deteriora las relaciones familiares e interpersonales, advierte el coordinador de Salud en el Trabajo de la FM.

 

Para el experto, uno de los aspectos más preocupantes derivados de esta sobrecarga es el estrés, pues aumenta el cortisol, hormona que incrementa los niveles de azúcar (y favorece la diabetes); debilita el sistema inmunológico; causa problemas digestivos; estimula la secreción de ácido gástrico; eleva la presión arterial, y provoca infertilidad, irritabilidad, palpitaciones, cansancio o dolores de cabeza permanentes, así como falta de apetito o gula, y alteraciones en los ciclos del sueño (esto puede devenir en fatiga crónica y en el menoscabo físico y anímico propios de esta condición).

 

   De hecho, los japoneses tienen una palabra, karōshi, que significa ‘muerte por exceso de trabajo’. Se calcula que el año pasado, dos mil 300 nipones fallecieron por esta causa (la cifra podría llegar a 10 mil al finalizar 2016). Las leyes de ese país contemplan que, si alguien perece en dichas circunstancias, el gobierno aportará a su familia 20 mil dólares, mientras que la empresa contratante desembolsaría hasta un millón y medio de dólares de demostrarse que el deceso se debió a una desmesura ejercida contra su empleado”, dice Nava Hernández.

 

En comparación, México cuenta con una de las legislaciones más atrasadas en este renglón —incluso Colombia nos supera en este rubro—, al grado de que nuestro país no reconoce como enfermedades laborales a aquellas derivadas del estrés, pese a toda la literatura médica al respecto y a sus notorios impactos en el bienestar de los individuos, subraya el académico.