EDITORIAL
Dos cosas puede destacarse de la sesión de cabildo de este martes: la primera, la respuesta de la Presidenta Municipal a la Regidora Sancho y, la segunda, la propuesta del Regidor Guillermo, para que todos los Directores participen en la Glosa del Informe Municipal, “so pena de iniciarles un recurso ante la contraloría” en caso de no asistir.
Las sesiones de cabildo son el único foro que tienen los regidores, principalmente el grupo de los cinco, para mostrar su poder y demostrar que están, como desde el principio, en contra de todo y en favor de nada. En esta ocasión, la Regidora Sancho quiso pararse el cuello afirmando que estaba dando seguimiento a un asunto planteado desde el año pasado. Esto fue lo que dijo: “Efectivamente Presidenta, hemos seguido el paso a paso de este tema con el señor Miguel y su servidora acudió al lugar para hacer dicho recorrido hace un año y no ha habido respuesta hasta el momento. Entonces, yo sí quisiera comentar que estaré muy pendiente del tema porque es muy importante y que ya existe un dictamen de Protección Civil en el que indica que es de alto riesgo. Entonces creo que sí es muy importante el compromiso que ahora se está haciendo para que se dé continuación a este tema, gracias.”.
Como era de esperarse, la respuesta no se dejó esperar.” Como no, Regidora, me da gusto que usted le dé seguimiento, aunque le soy muy honesta, me hubiese gustado que no hubiera dejado pasar un año sino que en el momento en que se le esté dando el seguimiento hubiese avisado ya con tiempo. Sin embargo, le tomó la palabra y usted será la primera en enterarse de lo que se vaya a hacer”. Ya se imaginaran la cara que puso la Regidora que, en un afán de protagonismo, salió trasquilada. Solo faltó que se metiera debajo de la mesa. ¡Seco el elotazo!.
El otro asunto, tiene que ver con la glosa del informe y la comparecencia de los Directores. Si la idea es convertirlo en el ring en que se convirtió el año pasado cuando los Regidores se ensañaron con ellos en su afán de evidenciarlos, no tiene ningún caso que se lleve a cabo. Aquí, bien valdría la pena que se hiciera al revés: que se empiece con los Regidores para que informen que es lo que han hecho – aparte de grillar- que valga la pena resaltar. Es casi seguro que muchos de ellos no sabrían cómo empezar porque simple y sencillamente no han hecho nada que valga la pena. Si tomamos en cuenta que hay varios que no pueden hilar una lectura coherente, que no saben hablar y que solo replican lo que les pasan, sería bueno ver cómo reaccionan con preguntas preparadas y con “jiribilla” que los pongan en evidencia. Al fin que no es lo mismo ser cazador que cazado.
Lo que tratan, por todos los medios, es buscar los reflectores que los saquen de la inercia en la que se metieron desde el principio; mostrar que tienen poder como equipo aunque sean desleales al partido que los postuló; que no tienen ni tantita idea de lo que es la política a la que han confundido con la “grilla”; que solo siguen los lineamientos de quien los maneja y hasta estructurar sus discursos y que no se han puesto a pensar que el puesto tarda tres años, pero la vergüenza toda la vida.